Está pasando ahora

Urgente: Protejamos a quienes buscan asilo

El gobierno está usando una táctica cruel para deportar a solicitantes de asilo por no recibir un solo aviso. El tiempo se está acabando, pero todavía podemos actuar.

Verifica si debes pagar una tarifa

Si tienes un caso de asilo pendiente, es posible que debas pagar una nueva tarifa de $102 al gobierno. No esperes a que llegue un aviso. Si lo pasas por alto, tu caso puede ser rechazado. Verificarlo solo toma unos minutos.

Vas a necesitar el Número de Recibo (Receipt Number) de tu solicitud y tu Número A (A-Number) de tus documentos de USCIS.

Verifica si le debes una tarifa a USCIS

Obtén ayuda paso a paso

ASAP tiene una guía clara sobre cómo funciona la tarifa, cómo encontrar tus números y cómo pagar. Es el mejor lugar para empezar si no estás seguro de que tu caso esté con USCIS.

Lee la guía de ASAP

La administración Trump les está cobrando una tarifa a las familias que buscan asilo por primera vez en la historia, y está manipulando la burocracia para arrancarlas de la seguridad por la que han luchado. Así es como funciona:

  1. Envían una carta.

    El gobierno envía a los solicitantes de asilo una sola carta en inglés sobre la tarifa, a la última dirección que tienen registrada. Esto activa un plazo de solo 30 días para pagar antes de que el caso sea rechazado automáticamente.

  2. El plazo se vence.

    Muchas personas nunca reciben la carta a tiempo, no pueden pagar, o no entienden lo que se les pide hacer. Cuando se cumple el plazo, el gobierno desecha el caso y cancela el permiso de trabajo de la persona. No importa de qué peligro haya huido, ni cuántos años haya esperado a que alguien escuche su caso. No hay exención ni apelación posible.

  3. Deportación.

    A menos que la familia tenga otro estatus legal al cual recurrir, el gobierno procede a deportarla.

Esto solo funciona porque la gente no se entera a tiempo.

Avisarle a una sola persona podría evitar que deporten a su familia.

Corre la voz para que la gente verifique si debe pagar

Asegúrate de que los solicitantes de asilo en tu comunidad sepan de las nuevas tarifas antes de que un plazo los tome por sorpresa. Ayúdense entre ustedes si alguien necesita apoyo para pagar. Descarga un gráfico para compartir, o envía el mensaje de abajo.

Oponte en voz alta a estas políticas crueles, de todas las formas que puedas.

Protesta. Manifiéstate. Escríbeles a tus representantes electos. Haz ruido. Presenta demandas. Habla con periodistas. Encuentra maneras de oponerte a este trato cruel, por ti mismo, por tus seres queridos, tus amigos y tus vecinos.

Más sobre lo que está pasando

Los solicitantes de asilo y las familias que viven legalmente en los Estados Unidos están viendo sus solicitudes eliminadas mediante rechazos masivos por razones injustas, mientras esperan una decisión sobre su caso.

Por primera vez en la historia, Estados Unidos está cobrando tarifas para solicitar asilo, incluyendo una tarifa anual para seguir siendo considerados mientras el gobierno los mantiene esperando una decisión. Esta tarifa tiene una estructura confusa, plazos de pago irrazonablemente cortos, y reglas complicadas y cambiantes que son difíciles de seguir. Estas reglas están diseñadas para darle al gobierno una excusa para deportar repentinamente a personas vulnerables de vuelta al peligro.

La tarifa anual aplica a los solicitantes de asilo afirmativo cuyos casos han estado en el sistema de USCIS por más de un año: son personas que han huido de algunas de las persecuciones más violentas y traumatizantes del mundo, y que han estado reconstruyendo sus vidas en Estados Unidos. Están aquí legalmente. Muchas de ellas llevan años viviendo aquí con sus familias. Los rechazos derivados de estas tarifas sumirán muchas vidas en el caos, con castigos duros, irreversibles y que cambian la vida para siempre, por cosas como no recibir una carta por correo, no tener una cuenta bancaria, no tener los fondos para pagar, o no entender instrucciones dadas solo en inglés.

Las nuevas reglas mantienen a los solicitantes de asilo en vilo, viviendo con el terror de que toda su vida se vea interrumpida si se les pasa algo que no entienden. Para muchos, estos crueles esquemas burocráticos resultarán en la pérdida repentina de su estatus legal, su permiso de trabajo, y lo único que el gobierno les ha prometido durante años: la posibilidad de algún día tener un lugar en el mundo donde se les permita vivir a salvo, para siempre.